Valencia 8 de julio de 2026 @donfalleret – Fotografías de Pablo Garcés @aficiografo
El pasado viernes, el Museo Fallero de Valencia vivió uno de los actos más simbólicos con los que se pone el punto final al ciclo oficial de las Fallas 2026. Los Ninots Indultats 2026, tanto el grande como el infantil, fueron trasladados hasta el museo Fallero para incorporarse definitivamente a su colección permanente, donde permanecerán junto a todas las figuras que, gracias al voto popular, se han salvado de las llamas desde 1934 en la categoría grande y desde 1963 en la infantil.
Con esta incorporación culmina el recorrido institucional de dos obras que lograron emocionar al público durante la Exposición del Ninot celebrada en el Museo de las Ciencias y que, desde ahora, podrán seguir siendo admiradas por miles de visitantes cada año.
Y como es tradición, antes de celebrar el acto de entraga de los ninots indultats de este año, se descubrió el Cuadro oficial de la Fallera Mayor de Valencia 2026, Carmen Prades, obra de José Borrell.
Una obra que pasa a formar parte de la galería de retratos de las Falleras Mayores de la ciudad.

Uno de los momentos más destacados de las Fallas 2026 ha sido el histórico triunfo de la comisión Sueca-Literato Azorín, que ha conseguido por primera vez el Ninot Indultat de la categoría grande.
La obra, titulada «Onírica», ha sido realizada por el reconocido artista fallero Pedro Santaeulalia, quien firma una escena que rompe con los esquemas tradicionales del ninot indultado.
Lejos de las habituales representaciones costumbristas protagonizadas por abuelos y nietos, Santaeulalia apuesta por un mensaje de enorme fuerza visual centrado en la guerra, la paz y la infancia.
La composición presenta a una niña creada mediante un ingenioso efecto óptico. Dependiendo del ángulo desde el que se observe, el espectador descubre dos realidades completamente opuestas. Desde un lado aparece una menor marcada por un conflicto bélico: viste ropa deteriorada, muestra signos de suciedad, sostiene una muñeca remendada y porta un casco militar en lugar de un ramo de flores. Sin embargo, al cambiar la perspectiva, la escena se transforma para mostrar a una niña feliz, limpia y despreocupada, disfrutando de su infancia mientras juega con su muñeca.
Una propuesta artística cargada de simbolismo que conectó desde el primer momento con el público.

Más de 9.400 votos para conquistar el indulto
El ninot de Sueca-Literato Azorín obtuvo 9.475 votos, convirtiéndose en el favorito de los visitantes de la Exposición del Ninot.

La clasificación final estuvo encabezada por:
- Sueca-Literato Azorín: 9.475 votos
- Almirante Cadarso: 6.574 votos
- Plaza del Pilar: 4.066 votos
Entre las comisiones más respaldadas por el público también figuraron Ribera-Convento Santa Clara, Convento Jerusalén, L’Antiga de Campanar y Doctor Candela.

Además del éxito para la comisión, el reconocimiento supone un nuevo hito profesional para Pedro Santaeulalia, que vuelve a conseguir el indulto casi tres décadas después de lograrlo en 1997 con la falla Archiduque Carlos-Chiva.
Espartero suma un nuevo Ninot Indultat Infantil
En la categoría infantil se impuso una de las comisiones con mayor tradición en este reconocimiento. Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal conquistó el Ninot Indultat Infantil 2026 gracias a la obra «El viatge de Pepet», realizada por Zvonimir Ostoic, con diseño compartido junto a Ramón Pla.
La escena sorprendió al jurado popular por su original planteamiento. Se trata de una composición giratoria que ofrece distintas historias según el punto de vista.
En una de sus caras aparece una artesana elaborando un alfabeguer, la tradicional pieza cerámica de Manises destinada al cultivo de la albahaca. Al girar la escena surge la emotiva imagen de un padre abrazando a sus hijos antes de participar en la Ofrenda de Flores y, finalmente, una fachada tradicional valenciana decorada con macetas y flores, presidida por una farola con el número de la comisión.
La riqueza narrativa y el detallismo de la composición fueron decisivos para conquistar el favor de los visitantes.

Séptimo Ninot Indultat Infantil para Espartero
La obra consiguió 9.190 votos de los 53.661 emitidos en la categoría infantil.

Con este nuevo reconocimiento, la comisión Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal alcanza ya su séptimo Ninot Indultat Infantil, ampliando un palmarés iniciado en 1969 y continuado en 1980, 1981, 1983, 1985 y 1986.

Durante las Fallas 2026, la comisión también protagonizó una destacada trayectoria al obtener otros importantes galardones como el Premio Raga al ninot más satírico y el Premio Tío Maravillas al mejor ninot infantil.
El Museo Fallero conserva la memoria viva de las Fallas
La llegada de los Ninots Indultats 2026 permite enriquecer una colección única que resume la evolución artística, social y cultural de las Fallas durante casi un siglo.
Cada una de las figuras conservadas refleja la sensibilidad de su tiempo, las técnicas de los artistas falleros y los mensajes que cada año han conectado con el público valenciano.
Desde ahora, tanto la niña de «Onírica» como la escena giratoria de «El viatge de Pepet» compartirán espacio con los ninots que han marcado la historia de la fiesta, convirtiéndose en nuevos testimonios de unas Fallas que, una vez más, han demostrado su capacidad para emocionar, hacer reflexionar y preservar la memoria colectiva más allá de la Cremà.

Los discursos ponen el broche emocional al acto de entrega
La ceremonia también estuvo marcada por las intervenciones de las máximas representantes de la fiesta, que aprovecharon el acto para despedir oficialmente el ciclo fallero de 2026 y destacar el valor patrimonial que supone la incorporación de los nuevos ninots al Museo Fallero.
La Fallera Mayor Infantil de València 2026, Marta Mercader, expresó la emoción que suponía ver cómo los dos ninots indultados pasaban a formar parte de la historia de las Fallas, subrayando que ambos quedarán para siempre ligados al ejercicio de 2026. Durante su intervención agradeció el trabajo de los artistas y de las comisiones por haber sabido contar «dos grandes historias» a través de sus obras.

Mercader dedicó buena parte de sus palabras al Ninot Indultat Infantil, una escena con la que confesó haberse sentido especialmente identificada. Recordó que la figura representa a una niña recién nombrada Fallera Mayor Infantil de València mientras un artesano prepara el tradicional alfabeguer para su proclamación, una imagen que le hizo revivir la emoción de la llamada en la que conoció su nombramiento. También felicitó a la comisión Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal por recuperar un indulto infantil cuatro décadas después y tuvo palabras de reconocimiento para el artista Zvonimir Ostoic por un doble éxito que calificó como un premio al cariño y la dedicación con los que vive las Fallas. Finalmente, invitó a la ciudadanía a visitar un Museo Fallero que definió como un espacio que, «igual que los sueños, nunca debe dejar de crecer».
Por su parte, la Fallera Mayor de València 2026, Carmen Prades, destacó que este acto simboliza el cierre de un año inolvidable y reconoció la emoción que sintió al descubrir el retrato que desde ahora pasa a formar parte de la galería histórica del Museo Fallero junto al de todas las Falleras Mayores de València. En un momento especialmente emotivo, quiso compartir ese reconocimiento con su Corte de Honor, asegurando que detrás de ese retrato siempre estarán las doce compañeras que la han acompañado durante todo el ejercicio.

Prades centró después su intervención en los auténticos protagonistas de la jornada: los dos ninots indultados. Felicitó a la comisión Sueca-Literato Azorín y al artista Pedro Santaeulalia por una obra que, según recordó, le emocionó desde la primera vez que la contempló en la Exposición del Ninot, y destacó que el escultor suma ya un segundo indulto en su trayectoria. Asimismo, dedicó unas sentidas palabras a Zvonimir Ostoic, a quien trasladó públicamente su admiración y cariño por un reconocimiento que, aseguró, merecía desde hacía tiempo.

La Fallera Mayor de València concluyó recordando que, aunque la esencia de las Fallas reside en su carácter efímero, cada año la ciudadanía decide salvar del fuego aquellas obras que mejor representan la memoria colectiva de la fiesta. Una reflexión con la que puso el broche a un acto que cierra oficialmente el calendario institucional de las Fallas 2026 y abre una nueva etapa para estos dos ninots, ya convertidos en patrimonio permanente del Museo Fallero.










