Daniela Royo Fuster tiene 11 años y pertenece a la comisión Plaza Obispo Amigó-Cuenca, del sector La Roqueta-Arrancapins. Fallera desde que nació, cuenta con el Distintiu d’Or y ha crecido vinculada a una comisión en la que las Fallas forman parte de su día a día. Ahora afronta con ilusión su candidatura a Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027.

Estudia 6º de Primaria en el Colegio Escolapias Valencia y su trayectoria fallera refleja una participación activa desde muy pequeña. A los seis años comenzó a formar parte del grupo de playbacks de Obispo, con el que ha participado en el concurso de la Junta Central Fallera y ha conseguido numerosos premios. El último de ellos, un tercer premio en categoría A.

Pero el escenario no es su único espacio dentro de la fiesta. Daniela también pertenece desde pequeña al grupo infantil de bailes regionales de su comisión y participa en actos como Balls al Carrer y la Dansà a la Mare de Déu.

Esa combinación de música, baile y tradición explica buena parte de su manera de entender las Fallas. Para Daniela, ser fallera no consiste únicamente en disfrutar de los días grandes de marzo, sino en participar durante todo el año y compartir cada experiencia con su comisión.

La recogida de premios, su acto fallero favorito

Si Daniela tuviera que quedarse con un único acto de las Fallas, no dudaría demasiado: la recogida de premios.

Es para ella uno de los momentos más emocionantes del calendario fallero. Toda la comisión acude al Ayuntamiento para recoger el reconocimiento conseguido por la falla infantil y compartir la alegría después de meses de trabajo.

Este año, además, tuvo un significado todavía más especial. La comisión infantil de Plaza Obispo Amigó-Cuenca consiguió el primer premio de falla infantil, un resultado que convirtió la recogida de premios en uno de esos recuerdos que Daniela difícilmente olvidará.

Una afición por el deporte, el baile y las manualidades

Fuera de las Fallas, Daniela también tiene una agenda llena de actividades. Le gustan especialmente los deportes y practica golf y baloncesto. Durante el verano disfruta de la playa y del paddle surf con su propia tabla.

El baile continúa siendo otra de sus grandes aficiones. Le encanta bailar y preparar coreografías, una pasión que encaja perfectamente con su experiencia en los playbacks de su comisión.

También disfruta viajando, conociendo nuevos lugares y personas y haciendo amigos. Y cuando encuentra un momento de tranquilidad, le gusta dibujar y hacer manualidades. Pulseras, collares, piedras pintadas o cualquier pequeño trabajo que pueda preparar para regalar forman parte de sus entretenimientos favoritos.

Los Lego también ocupan un lugar importante entre sus aficiones. Tiene una buena colección y disfruta construyéndolos.

Pero, por encima de todo, Daniela destaca algo mucho más sencillo: le gusta pasar tiempo con su familia y sus amigos.

Una plantà infantil que terminó con todos saltando alrededor del ninot

Entre sus recuerdos falleros hay una escena especialmente divertida que todavía recuerda con una sonrisa.

Durante la noche de la plantà infantil, cuando la comisión recogió el ninot, decidieron colocarlo en el centro, sobre una pequeña mesa. Los niños y niñas de la comisión se reunieron alrededor, pusieron música y comenzaron a saltar de alegría.

La celebración fue tan intensa que la mesa estuvo a punto de acabar en el suelo.

Pero aquella historia tuvo también otro momento especial: Daniela formó parte de quienes salvaron el ninot durante la Cremà.

Son recuerdos como este los que explican la relación que mantiene con su comisión y la importancia que tienen para ella las experiencias compartidas con los demás niños y niñas.

Las fiestas de Manises, otra tradición familiar

Aunque su participación en otras fiestas no se centra en la ciudad de Valencia, Daniela también mantiene una estrecha relación con las fiestas patronales de Manises, localidad de origen de su padre, Miguel.

Su padre es Clavario de las fiestas patronales de las Santas Justa y Rufina desde antes de que Daniela naciera. Por ello, desde muy pequeña ha participado en estas celebraciones y ha crecido también vinculada a esta tradición familiar.

Las Fallas y estas fiestas forman así parte de un mismo aprendizaje: el de disfrutar de las tradiciones, participar en ellas y compartirlas con la familia y con quienes forman parte de su entorno.

Ahora, con 11 años y toda una trayectoria fallera a sus espaldas, Daniela Royo Fuster afronta su candidatura a Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027 con la experiencia de una niña que lleva las Fallas desde la cuna y con la ilusión de seguir sumando recuerdos a una historia fallera que comenzó mucho antes de imaginar que algún día podría aspirar a representar a la fiesta infantil de Valencia.