Valencia 10 de febrero de 2026 @donfalleret – Fotografías de Pablo Garcés @aficiografo
La Flama d’Or de la Agrupación de Fallas del Barrio del Carmen era el motivo de una de las citas más emotivas del calendario fallero del barrio del Carme. El Centre del Carme Cultura Contemporània acogió el acto anual de entrega de insignias y de la tradicional Flama d’Or, una distinción que reconoce la trayectoria y el compromiso de personas vinculadas al mundo fallero y a la preservación de sus tradiciones.
La ceremonia contó con la presencia de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, encargada de imponer los reconocimientos en una jornada que reunió a representantes de numerosas comisiones falleras del distrito histórico y a vecinos que quisieron acompañar a los galardonados.

Un pasacalle que abrió una jornada especial
El acto comenzó con un pasacalle que partió desde las Torres de Serranos hasta el Centre del Carme, recorriendo algunas de las calles más emblemáticas del barrio. La comitiva estuvo acompañada por representantes falleros, música festiva y un numeroso público que quiso sumarse a una tradición que cada año reafirma el arraigo de las Fallas en el entorno histórico de la ciudad.
A la llegada al recinto cultural, la Fallera Mayor de Valencia fue recibida con muestras de cariño por parte de las comisiones de la Agrupación del Carmen, en un ambiente que combinó solemnidad institucional y sentimiento festivo. La jornada sirvió también para destacar la importancia de la actividad cultural y social que desarrollan las fallas del barrio a lo largo de todo el año, más allá de las fiestas de marzo, entregando las recompensas y premios de este ejercicio.
La Flama d’Or reconoce el compromiso fallero
La Flama d’Or es uno de los galardones más significativos que concede la Agrupación de Fallas del Carmen, ya que distingue a personas cuya trayectoria refleja dedicación, trabajo constante y defensa de la cultura fallera. En la edición de este año, el reconocimiento recayó en Encarna Díaz Fort y Javier Mozas Herrando, dos perfiles muy diferentes pero unidos por una intensa vinculación con el mundo de las Fallas.

Encarna Díaz Fort, una trayectoria marcada por la pasión fallera
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la entrega de la Flama d’Or a Encarna Díaz Fort, quien fue Fallera Mayor Infantil de Valencia en 1979. Su elección quedó marcada por un hecho singular en la historia de la fiesta: fue la única niña que, tras haber formado parte de la Corte de Honor infantil en 1978, fue proclamada al año siguiente Fallera Mayor Infantil de Valencia.

Su nombramiento estuvo acompañado desde el primer momento por la naturalidad y la pasión fallera que han caracterizado su trayectoria posterior. Muy vinculada al barrio del Carmen, mantiene una estrecha relación con la comisión fallera Serranos–Plaza de los Fueros, con la que ha continuado participando activamente en la vida festiva y cultural del barrio.

La homenajeada recibió el reconocimiento con especial emoción al proceder precisamente de las fallas de su barrio, recordando que el sentimiento fallero se construye día a día gracias al trabajo de las comisiones, las familias falleras y las generaciones que mantienen viva la tradición.

Javier Mozas, investigador clave de la historia fallera
La segunda Flama d’Or fue concedida a Javier Mozas Herrando, historiador, documentalista, paleógrafo y genealogista licenciado en Historia por la Universitat de València. Especialista en la historia de la ciudad y particularmente en la historia fallera, su labor investigadora y divulgativa lo ha convertido en una referencia en el estudio de las Fallas.

Mozas ejerce como Delegado del Archivo y Biblioteca de la Junta Central Fallera y es miembro de l’Associació d’Estudis Fallers. A lo largo de su trayectoria ha publicado diversos libros y más de 300 artículos especializados, además de coordinar exposiciones y colaborar con instituciones públicas y privadas en proyectos de identificación, catalogación y conservación de fondos documentales y fotográficos históricos.

Su contribución también fue clave en el equipo redactor del expediente que permitió la declaración de las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un hito que marcó un antes y un después en el reconocimiento internacional de la fiesta. Su trabajo ha sido reconocido con diversas distinciones, consolidando su papel como uno de los principales investigadores del patrimonio festivo valenciano.
Vinculación con las fallas del barrio del Carme
Más allá de su labor académica, Javier Mozas ha desarrollado una intensa actividad de colaboración con numerosas comisiones falleras del barrio del Carmen, especialmente dentro de la Agrupación de Fallas del Carme. Entre ellas se encuentran Blanquerías, Ripalda-Sogueros, Ripalda-Beneficencia-San Ramón, Serranos-Plaza de los Fueros, Portal de Valldigna-Salinas, Plaza de Santa Cruz, Mosén Sorell-Corona y Na Jordana.
Su participación ha incluido la elaboración de estudios históricos, recopilación de documentación inédita, asesoramiento en publicaciones conmemorativas y aportaciones divulgativas que han permitido ampliar el conocimiento de la historia fallera de la zona. Esta labor ha contribuido de manera significativa a preservar la memoria colectiva del barrio y a reforzar el valor cultural de sus comisiones.

Un acto que refuerza la identidad fallera del Carmen
La celebración de la entrega de insignias y de la Flama d’Or reafirma cada año el compromiso de la Agrupación del Carmen con la defensa de la cultura fallera y con el reconocimiento de quienes dedican su tiempo y esfuerzo a mantener viva la fiesta. La presencia de representantes de distintas comisiones, autoridades falleras y vecinos convirtió la ceremonia en un punto de encuentro que evidenció la fortaleza del movimiento fallero en el casco histórico de Valencia.

El acto concluyó con un ambiente de convivencia y celebración que puso de manifiesto el carácter participativo de las Fallas y el orgullo de pertenencia de las comisiones del barrio. La Agrupación del Carmen continúa así consolidando una tradición de reconocimientos que, año tras año, destaca trayectorias personales que forman parte del patrimonio humano de la fiesta.
La edición de este año volvió a demostrar que el espíritu fallero se construye gracias a la suma de muchas historias individuales: la de quienes representan la fiesta desde la emoción y el recuerdo, como Encarna Díaz, y la de quienes la investigan, documentan y difunden para las generaciones futuras, como Javier Mozas. Ambos nombres quedan ya ligados a la historia reciente de la Flama d’Or, un reconocimiento que simboliza la llama permanente de la tradición fallera en el corazón de Valencia.











