Valencia 12 de marzo de 2026 Juan Meneses. Fotos de Pablo Garcés
La Sección Especial de las Fallas de Valencia vuelve a situarse en el centro del debate fallero. La máxima categoría del concurso de Fallas entra en periodo de cambios.
En apenas unos días se han producido varios movimientos que reflejan una realidad cada vez más evidente: plantar en la máxima categoría del concurso fallero es hoy más complicado que nunca.
Por un lado, el anuncio del artista Paco Torres, que se despide de la categoría reina y además deja de plantar en la ciudad de Valencia, cerrando así su etapa con la emblemática comisión de la Plaza del Pilar. Por otro, la decisión de Salva Banyuls y Néstor Ruiz de tomarse un respiro y no competir en la Sección Especial en 2027 tras su proyecto con la comisión de Exposición.
Frente a estas salidas, también hay espacio para la estabilidad. Mario Gual continuará en Na Jordana, consolidando uno de los proyectos artísticos más sólidos de la categoría.
Dos caras de la misma moneda: Las lágrimas de Paco Torres en su despedida del Pilar se contraponen a las lágrimas de alegría o alivio de Jose Vicente Llopis, presidente de Na Jordana al anunciar la renovación de Mario Gual para 2027.
El adiós de Paco Torres, final de un ciclo brillante
La salida de Paco Torres de la Sección Especial de las Fallas de Valencia no es un hecho aislado. Su despedida se suma a una lista cada vez más amplia de artistas que, tras años compitiendo en la élite, han decidido dar un paso al lado.

Paco Torres deja un legado imborrable en su plaza. El Pilar será siempre donde creció como artista y nos dejó grandes Fallas para la historia de la fiesta.

Pero su decisión también afecta a la comisión de Avd del Oeste con la que compite en 1ªA.
En los últimos años otros nombres destacados también han tomado caminos similares. Artistas como Vicente Martínez Aparici, Pere Baenas, Javier Álvarez-Sala o Miguel Santaeulalia han dejado de competir de forma regular en la categoría.
Otros talleres han optado por caminos diferentes. Carlos Carsí vuelve este año a plantar en Especial con la comisión de Cuba-Literato Azorín, mientras Paco Giner se ha consolidado en la Sección Primera A con Grabador Esteve.
La presión creciente de los talleres en Especial
Competir en la Sección Especial de las Fallas de Valencia implica hoy una presión artística y económica difícil de sostener para muchos talleres.
La lógica del espectáculo empuja a plantar cada año monumentos más grandes, más innovadores y más espectaculares. Sin embargo, los presupuestos oficiales de las comisiones no siempre reflejan el volumen real de trabajo que requiere competir en esta categoría.
Actualmente, las cifras declaradas en Especial oscilan entre los 260.000 euros de Convento Jerusalén y los 107.000 euros de la comisión de Reino de Valencia, el presupuesto más ajustado de la categoría.
El resultado es una ecuación compleja:
gran prestigio, enorme visibilidad… y también riesgos muy elevados para los artistas falleros.
Banyuls y Ruiz se dan un respiro
La decisión de Salva Banyuls y Néstor Ruiz de no plantar en la Sección Especial en 2027 con la falla Exposición vuelve a poner el foco en esta realidad.

La comisión ha mostrado públicamente su respeto a la decisión de los artistas y ha dejado abiertas las puertas a futuras colaboraciones.
Paradójicamente, Exposición sigue apostando fuerte. Este año presenta el tercer presupuesto más alto de la categoría, con 195.000 euros declarados.
Los artistas, sin embargo, han explicado que necesitan un descanso para volver con fuerza más adelante. Mientras tanto continuarán trabajando en otras demarcaciones, como Doctor Gil y Morte–Doctor Vila Barberá, donde la presión competitiva es muy distinta.
Dos vacantes que agitan el mapa de la Especial
Las últimas salidas provocan un movimiento importante dentro de la Sección Especial de las Fallas de Valencia.
De cara a 2027 aparecen dos plazas muy relevantes por cubrir: Exposición y la Plaza del Pilar.
Ambas comisiones compiten habitualmente en la zona alta de la categoría y manejan presupuestos muy competitivos.
El problema es que el número de talleres dispuestos a asumir ese reto es limitado. Algunos artistas con gran capacidad creativa prefieren mantenerse en secciones inferiores, donde el equilibrio entre inversión, presión y estabilidad profesional es mucho más sostenible.
Na Jordana apuesta por la continuidad con Mario Gual
En medio de este escenario también llegan noticias que aportan estabilidad.
La renovación de Mario Gual con Na Jordana garantiza continuidad a uno de los proyectos más reconocibles de la categoría.



La comisión del Carmen mantiene una apuesta artística muy definida y este año compite con el cuarto presupuesto más alto de la Sección Especial: 185.000 euros declarados.
Una cifra que vuelve a situar a Na Jordana entre las fallas con opciones reales de luchar por el podio.
La gran pregunta para el futuro de la Sección Especial
Más allá de nombres propios, el debate que vuelve a surgir es inevitable: ¿es sostenible el modelo actual de la Sección Especial de las Fallas de Valencia?
El talento artístico sigue existiendo, los presupuestos continúan creciendo y el prestigio de la categoría es indiscutible. Pero cada vez más artistas reconocen que competir en la élite tiene un coste personal, económico y profesional muy alto.
Al mismo tiempo, muchas poblaciones falleras fuera de Valencia ofrecen condiciones económicas atractivas y una presión mucho menor.
Para algunos talleres, la decisión empieza a ser evidente.
La Sección Especial de las Fallas de Valencia seguirá siendo el gran escaparate de la fiesta. Pero los movimientos de los últimos años invitan a una reflexión que el mundo fallero lleva tiempo evitando: cómo proteger a los artistas que hacen posible el espectáculo que todos admiramos cada marzo.










