Valencia 9 de julio de 2026. Juan Meneses @donfalleret
Fotografías y video: Pablo Garcés @aficiografo
Nuria Soler no entiende las Fallas como una fiesta que comienza el 15 de marzo y termina con la cremà. Para ella, el sentimiento fallero se vive los 365 días del año. Esa manera de entender la fiesta es la que ahora quiere trasladar a la Agrupación La Seu-La Xerea-El Mercat, de la que acaba de asumir la presidencia con un objetivo muy claro: seguir haciendo crecer unas Fallas que evolucionen sin perder su esencia.
Desde la Plaza Redonda, uno de los rincones más emblemáticos del centro histórico de Valencia y símbolo del territorio que representa la agrupación, Nuria Soler recibe al equipo Don Falleret para repasar su trayectoria fallera, hablar del momento que vive la fiesta y reflexionar sobre algunos de los grandes asuntos que marcarán el futuro del colectivo fallero.

De Fallera Mayor a presidenta de una de las agrupaciones más históricas
Hace más de 30 años, una invitación cambió su vida.
En 1999 entró a formar parte de la comisión de Corretgeria-Bany dels Pavesos de la mano de dos amigos que, con el tiempo, acabarían convirtiéndose en familia. Lo que no imaginaba entonces era que aquel mismo ejercicio debutaría como Fallera Mayor.
«Entré por la puerta grande», recuerda entre sonrisas.
Aquel año fue el inicio de una vinculación absoluta con la comisión. Desde entonces ha desempeñado prácticamente todas las responsabilidades posibles: delegada de Infantiles, vicepresidenta, responsable de Festejos… Una trayectoria construida paso a paso que ahora culmina con la presidencia de una agrupación formada por trece comisiones históricas del corazón de Valencia.
«La germanor sigue siendo el mayor patrimonio de las Fallas»
Cuando se le pregunta qué conservaría intacto de la fiesta, Nuria Soler responde sin necesidad de pensarlo:
«La germanor».
Ese espíritu de convivencia que une a miles de falleros continúa siendo, a su juicio, el verdadero motor de las Fallas.
«La fiesta evoluciona constantemente, pero nunca debemos perder la capacidad de respetarnos, dialogar y trabajar juntos.»
Una reflexión especialmente significativa en un momento en el que las Fallas afrontan importantes debates sobre su organización y su crecimiento.

Las Fallas desde el centro de Valencia
Presidir la Agrupación La Seu-La Xerea-El Mercat significa gestionar una realidad muy diferente a la de cualquier otra zona de la ciudad.
Las comisiones falleras conviven cada día con algunos de los espacios más visitados de Valencia: la Plaza de la Reina, la Plaza del Mercado, la Lonja, la Plaza Redonda o el entorno de la Catedral.
Durante la Semana Fallera, esa realidad se multiplica.
Miles de turistas, vecinos, actos oficiales, pasacalles, las Fallas instaladas en sus plazas y calles, comercios y servicios municipales comparten un mismo escenario.
«Hay momentos en los que coordinar toda esa actividad resulta muy complejo, pero forma parte de nuestra responsabilidad.»
Aun así, asegura que las comisiones han sabido adaptarse sin renunciar a proteger el extraordinario patrimonio histórico que las rodea.

La Ofrenda de tres días: «Hay que escuchar a todos»
Uno de los asuntos que más preocupa actualmente al colectivo fallero es la posible implantación de una Ofrenda distribuida en tres jornadas.
Nuria Soler evita los titulares fáciles. Prefiere hablar de consenso.
Considera que una decisión de este calibre no puede tomarse únicamente pensando en reducir horarios.
«La Ofrenda afecta a las comisiones, pero también al comercio, a los vecinos, al tráfico, a los servicios municipales y a toda la ciudad.»
Por eso defiende que cualquier cambio debe apoyarse en informes técnicos y en un diálogo real entre todas las partes implicadas.
«No todo puede girar alrededor de la Ofrenda. Es momento de sentarse, analizar y buscar la mejor solución.»
El Congreso Fallero, una oportunidad para modernizar la fiesta
Otro de los grandes proyectos en los que participa es el Congreso Fallero.
Un trabajo silencioso que muchas veces pasa desapercibido para el fallero de a pie, pero que definirá el reglamento organizativo de las próximas décadas.
Tras finalizar una primera fase de trabajo, el Congreso afrontará después del verano algunos de los debates más relevantes, nos anuncia, como la regulación de determinados procesos internos y la actualización normativa.
Para Nuria Soler, el objetivo está muy claro.
«Todo se está haciendo pensando únicamente en mejorar las Fallas.»
Una idea que repite varias veces durante la entrevista y que resume perfectamente su forma de entender la gestión.

Vivir las Fallas durante todo el año
Si algo transmite Nuria Soler es pasión. No habla únicamente como presidenta. Habla como una fallera que lleva más de dos décadas disfrutando de cada acto, de cada reunión y de cada proyecto.
Por eso, cuando se le pide definir el sentimiento fallero, apenas necesita una frase:
«Hay que vivirlo las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año.»
Porque detrás de cada mascletà, cada pasacalle o cada Falla, existe un enorme trabajo que muchas veces permanece invisible para el gran público.
El consejo de una Fallera Mayor
Después de haber sido Fallera Mayor de comisión y de haber acompañado a muchas representantes durante estos años, Nuria Soler también tiene claro qué le diría a cualquier mujer que vaya a vivir esa experiencia:
«Que disfrute cada instante y que no permita que nadie le condicione su año.»
Cada Fallera Mayor vive un ejercicio distinto. Cada comisión escribe una historia diferente. Y precisamente ahí reside parte de la magia de las Fallas.
La entrevista más personal
En el tramo final de la conversación aparece la Nuria más cercana.
La que elige un espolín antes que cualquier otro tejido.
La que no cambia una horchata por una Agua de Valencia.
La que disfruta con unos buenos buñuelos.
La que prefiere escuchar una banda de música antes que una charanga.
Y la que sigue emocionándose cada vez que llega la cremà.
«Las Fallas son lo más grande»
Antes de despedirse le pedimos que defina la fiesta con una sola frase. Su respuesta resume toda una vida dedicada al mundo fallero:
«Las Fallas son lo más grande.»
Una afirmación sencilla, pero cargada de significado.
Porque detrás de esas cuatro palabras hay treinta años de vivencias, cientos de actos compartidos, miles de kilómetros recorridos junto a su comisión y un compromiso que ahora afronta desde la presidencia de una de las agrupaciones con más solera de Valencia.
Nuria Soler inicia esta nueva etapa convencida de que el futuro de las Fallas pasa por escuchar, dialogar y construir desde el consenso. Sin perder nunca de vista aquello que, para ella, hace única esta fiesta: la germanor.










