Lola Bardera Medina tiene 11 años y pertenece a la comisión Azcárraga-Fernando el Católico, del sector Botànic-La Petxina. Fallera de nacimiento y con el Distintiu d’Or, afronta su candidatura a Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027 rodeada de una historia familiar estrechamente ligada a las Fallas.

Las Fallas forman parte de la vida de Lola Bardera Medina desde que nació. A sus 11 años, esta niña de la comisión Azcárraga-Fernando el Católico ya acumula experiencias que explican por qué la fiesta ocupa un lugar tan especial en su vida. Estudiante de sexto de Primaria en el Colegio Escuelas-San José Jesuitas de Valencia, Lola compagina sus estudios con una intensa actividad fallera, el deporte, el dibujo y las manualidades.

Su currículum fallero cuenta ya con el Distintiu d’Or y también con un reconocimiento especialmente significativo: en 2023 consiguió el primer premio del concurso de dibujo de la Junta Central Fallera.

Pero detrás de su candidatura hay, sobre todo, una familia en la que las Fallas se han transmitido de generación en generación.

La presentación, uno de sus actos favoritos

Entre todos los momentos del calendario fallero, Lola guarda un cariño especial por la presentación.

En su comisión, este acto se vive de una manera muy particular, con un apropòsit en el que participa y en el que recibe la banda que la acredita como Fallera Mayor Infantil. La preparación comienza meses antes y obliga a dedicar muchas tardes a la falla para ensayar los bailes y las diferentes escenas.

También señala la Crida como uno de sus actos preferidos, porque representa el comienzo oficial de las Fallas y el momento en el que la ciudad vuelve a ponerse en marcha para vivir su fiesta grande.

Del dibujo a los escenarios

La creatividad ocupa un lugar importante en la vida de Lola. Le gusta dibujar y disfruta especialmente con las manualidades, una afición que desarrolla durante todo el año con creaciones relacionadas con celebraciones como la Navidad, el Carnaval o Halloween.

También le gusta el teatro y participar en los bailes de la presentación de su comisión.

Pero su faceta artística comparte protagonismo con el deporte. Lola practica FITKID en el Club Studio Navarrete, una disciplina deportiva de competición en la que este año ha conseguido la octava posición de España en la categoría base B.

Un susto inesperado sobre el escenario

Entre sus recuerdos falleros hay una historia que difícilmente olvidará.

Durante su presentación, justo cuando estaba terminando el discurso de su padre como mantenedor, su presidente infantil se desmayó sobre el escenario. El momento provocó un gran susto y Lola tuvo que continuar sola con el acto.

Finalmente, todo quedó en un susto. Su presidente infantil necesitó únicamente unos puntos y la celebración pudo continuar ese mismo día en la falla.

Y si hay otro momento que recuerda con una mezcla de emoción y humor es la Cremà.

Aquel día estuvo llorando durante horas. Sin embargo, cuando llegó el momento de la Cremà, ya no le quedaban lágrimas. Los nervios hicieron el resto y terminó sin poder parar de reír.

Una niña que disfruta de las fiestas de Valencia

Fuera del calendario fallero, Lola también disfruta de las diferentes celebraciones que se organizan en Valencia. Le gusta participar y acudir a la mayoría de las fiestas de la ciudad.

Ahora afronta una nueva experiencia: formar parte de las candidatas a Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027.

Una candidatura en la que confluyen su pasión por las Fallas, su creatividad, el deporte y, sobre todo, una historia familiar que tiene en aquel Espolín San Alfredo uno de sus símbolos más especiales.

Para Lola, las Fallas no son solamente una fiesta. Son también recuerdos, familia, escenario, dibujos, bailes y muchas tardes en el casal. Una forma de entender una tradición que lleva consigo desde niña y que ahora la acompaña en uno de los retos más importantes de su trayectoria fallera.