Marta Inés de la Peña y de la Rosa tiene 10 años y pertenece a la comisión de la falla Mayor-Moraira-Nazaret. Cursa 6.º de Primaria en el Colegio Santa Ana y afronta su candidatura a Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027 con la ilusión de quien lleva las Fallas en su historia personal desde prácticamente el primer día de vida.
Marta es fallera de nacimiento y cuenta con el Distintiu d’Or. Su primer contacto con uno de los momentos más importantes del calendario fallero llegó cuando apenas tenía cuatro meses: aquella primera Ofrenda marcó el comienzo de una relación con las Fallas que ha ido creciendo con los años.
Su comisión, perteneciente al sector Canyamelar-Grau-Nazaret, es para ella mucho más que el lugar donde disfruta de las fiestas. Allí participa activamente en distintas propuestas durante todo el año. Le gustan especialmente los playbacks, los disfraces y los concursos de dibujo, actividades que le permiten compartir tiempo con sus amigos y vivir la falla desde diferentes perspectivas.
La Ofrenda, un momento único para Marta
Si hay un acto que ocupa un lugar especial entre sus preferencias, ese es la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados.
Para Marta, desfilar ante la Virgen tiene un significado muy especial. Le emociona la posibilidad de acercarse, mirarla a los ojos y darle las gracias. Una experiencia que conoce desde pequeña y que, con el paso de los años, ha adquirido un significado todavía mayor.
La Ofrenda forma parte de esos recuerdos que explican su manera de entender las Fallas: desde la emoción, la tradición y los momentos compartidos con su comisión.
El baile, una de sus grandes pasiones
Fuera del mundo fallero, Marta encuentra en el baile una de sus grandes aficiones. Le encanta bailar y disfruta preparando coreografías con todo tipo de música, dejando espacio a la creatividad y al movimiento.
También le gusta pintar. Pasa buena parte de su tiempo libre trabajando sobre lienzos y realizando diferentes tipos de manualidades. Dos actividades que reflejan una faceta creativa que compagina con sus estudios y con su participación en las actividades de su comisión.
Un recuerdo musical que toda la comisión acabó haciendo suyo
Entre sus recuerdos falleros guarda una anécdota especialmente divertida. Durante la primera discomóvil de los días de Fallas, su comisión recibió una sorpresa muy especial.
Un amigo había creado, con ayuda de la inteligencia artificial, una canción dedicada a los cuatro representantes de la comisión. Lo que comenzó como una sorpresa terminó convirtiéndose en uno de los temas de aquellas Fallas: todos acabaron aprendiéndose la canción y sonó durante todas las noches de fiesta.
Un recuerdo que Marta conserva como ejemplo de esos momentos espontáneos que terminan formando parte de la memoria colectiva de una comisión.
También vive otras tradiciones valencianas
La actividad festiva de Marta no se limita a las Fallas. Este año también ha participado en las Fiestas del Cristo de Nazaret y en la procesión de San Vicente con el Altar de Ruzafa, acercándose a otras manifestaciones de la tradición festiva y cultural valenciana.
A sus 10 años, Marta afronta así uno de los momentos más importantes de su trayectoria fallera. Una candidatura que reúne tradición, creatividad y participación en su comisión, pero, sobre todo, la ilusión de una niña que conoce las Fallas desde que era un bebé y que encuentra en ellas algunos de sus recuerdos más especiales.










