María Ruiz Such tiene 23 años y pertenece a la Falla Vicente Sancho Tello-Chile, del sector Pla del Reial-Benimaclet. Estudiante de sexto curso de Medicina en la Universitat de València, es fallera desde los cinco años y cuenta con el Bunyol d’Argent.

Hay historias falleras que comienzan de una manera inesperada. La de María Ruiz Such, candidata a Fallera Mayor de Valencia 2027, empezó con lágrimas, en la acera de un casal y un 15 de marzo. Tenía solo cinco años cuando se sentó a llorar frente a la falla Vicente Sancho Tello-Chile. Su insistencia hizo que su padre la apuntara a la comisión ese mismo día. Aquel episodio acabó convirtiéndose en el inicio de una pasión fallera que, con el paso de los años, también se extendió a toda su familia.

Hoy, con 23 años, María continúa vinculada a la misma comisión y afronta su candidatura a Fallera Mayor de Valencia 2027 desde una trayectoria construida desde pequeña. Estudia sexto curso del Grado en Medicina en la Universitat de València y compagina su formación con su participación en la vida fallera y con otras actividades vinculadas a su entorno personal.

Una vida fallera desde los cinco años

María Ruiz Such es fallera desde los cinco años y cuenta con el Bunyol d’Argent, reconocimiento que acredita una trayectoria continuada dentro del mundo de las Fallas.

A lo largo de estos años también ha asumido distintas responsabilidades dentro de su comisión. Ha ejercido como subdelegada de las áreas de Infantiles y Festejos y actualmente forma parte de la delegación de Solidaridad.

Esa participación en diferentes áreas de la comisión le ha permitido conocer la falla desde distintas perspectivas, más allá de los grandes días de marzo.

La Plantà y la recogida del Ninot, entre sus actos preferidos

Cuando se le pregunta por sus momentos preferidos de las Fallas, María señala dos citas muy vinculadas al comienzo de la semana fallera: la Plantà y la recogida del Ninot.

Para ella, ambos actos representan el arranque de los días grandes de las Fallas, un momento en el que la actividad y la energía de las comisiones se multiplican y comienza a tomar forma todo aquello en lo que se ha trabajado durante meses.

Medicina, pádel y paseos en barca

La vida de María no gira únicamente alrededor de las Fallas. A sus estudios de Medicina suma otras actividades que forman parte de su día a día.

Ejerce como monitora y catequista en la parroquia de San Leandro, una labor que compagina con sus estudios universitarios. En su tiempo libre disfruta jugando al pádel y de los paseos en barca.

Son aficiones y actividades que completan el perfil de una candidata que combina su formación académica con una intensa participación social y fallera.

Una historia que empezó con unas lágrimas

Entre los recuerdos que María guarda de su trayectoria fallera hay uno especialmente significativo. Tenía cinco años cuando, el 15 de marzo, se sentó a llorar en la acera frente al casal de su comisión.

La escena terminó con una decisión de su padre: apuntarla a la falla ese mismo día.

Lo que comenzó como una rabieta infantil se convirtió en una relación con las Fallas que ha llegado hasta la actualidad y que, según explica, acabó despertando también la pasión fallera en el resto de su familia.

También participa en la Semana Santa de Quero

La vinculación de María con las tradiciones no se limita a las Fallas de Valencia. También participa en la Semana Santa de Quero, en Toledo, localidad natal de su padre.

Durante estas celebraciones se viste de nazarena y participa en las procesiones junto a su familia, manteniendo así otro vínculo con las tradiciones familiares.

El apoyo de sus padres y su hermana

De cara a una posible experiencia como Fallera Mayor de Valencia, María destaca especialmente el papel de su familia.

Sus padres y su hermana representan para ella un pilar fundamental, un apoyo que considera imprescindible para afrontar un año tan especial y exigente como el que supone representar a las Fallas de Valencia.

Con una trayectoria fallera iniciada a los cinco años, una formación universitaria en Medicina y una estrecha vinculación con su comisión, María Ruiz Such afronta su candidatura a Fallera Mayor de Valencia 2027 llevando consigo una historia que comenzó frente a un casal y que, más de una década después, continúa formando parte esencial de su vida.