Las máximas representantes de las Fallas reivindican la tradición, la familia fallera y el orgullo de representar a Valencia en un año que comienza cargado de ilusión.
Valencia, 15 de octubre de 2026. @donfalleret
Fotografía de Pablo Garcés @aficiografo
La proclamación de las Falleras Mayores de Valencia 2027, Beatriz Blanco y Julia Vizcayno, marcó el inicio de la cuenta atrás hacia las Fallas de 2027. El protocolo, la solemnidad y la tradición tomaron protagonismo en uno de los actos más emblemáticos del calendario fallero.
La subida por la escalinata del Ayuntamiento de Valencia precedió a la proclamación oficial ante los máximos representantes del mundo fallero. Un momento cargado de simbolismo que confirmó a Beatriz Blanco y Julia Vizcayno como las máximas representantes de las Fallas y en la voz y la imagen de los falleros y falleras del Cap i Casal durante todo un ejercicio fallero.

La emoción de cumplir un sueño y la responsabilidad de representar a toda una ciudad han marcado los primeros discursos de Beatriz Blanco Beltrán, Fallera Mayor de Valencia 2027, y Julia Vizcayno Orero, Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027. Ambas han tomado la palabra durante sus actos de proclamación para compartir con el mundo fallero lo que significa para ellas asumir el máximo cargo representativo de las Fallas.

Con palabras cargadas de sentimiento, las dos han puesto el acento en aquello que da sentido a la fiesta más allá de sus grandes monumentos y sus actos multitudinarios: las personas, las comisiones, las familias y una tradición que pasa de generación en generación.

Beatriz Blanco: «Hoy, mi sueño ya ha dejado de serlo»
Beatriz Blanco Beltrán ha afrontado su primera intervención como Fallera Mayor de Valencia con la emoción de quien ve cumplido un anhelo que la ha acompañado durante años. Un sueño que, según ha expresado, finalmente se ha hecho realidad y que ahora se convierte en una responsabilidad compartida con toda su Corte de Honor.
En su discurso, ha querido reconocer el legado de las Falleras Mayores de Valencia que la han precedido, con una mención especial a Carmen Prades y Marta Mercader, máximas representantes de 2026, y a sus respectivas Cortes de Honor. De ellas ha recogido simbólicamente el testigo de una fiesta que se dispone a representar con orgullo y responsabilidad.

Para Beatriz, las Fallas siempre han sido mucho más que una celebración. Son casa, familia, amistad y tradición; pero también arte, pólvora, música, flores, versos y seda. Sobre todo, son las personas que le han enseñado a querer una fiesta que forma parte esencial de su vida.
Su historia fallera comenzó en la comisión Castelló-Sogorb, donde aprendió que ser fallera va mucho más allá de vestirse de valenciana o participar en los actos del calendario. Significa compartir, trabajar, ayudar, emocionarse y permanecer junto a los demás. Un sentimiento que también ha crecido en su sector Russafa B y en la Federació de Falles Centre.
La nueva Fallera Mayor de Valencia ha reservado unas palabras especialmente emotivas para su familia, a la que ha agradecido haber estado presente en cada paso de su trayectoria. También ha dedicado un espacio protagonista a las doce mujeres que integran su Corte de Honor, a quienes considera un apoyo fundamental para afrontar juntas este año.
Beatriz ha querido dirigirse igualmente a Julia Vizcayno y a las doce niñas de su Corte de Honor, a las que ha prometido cuidar y querer durante un ejercicio que quedará grabado en sus vidas.
Ante el reto que comienza, ha expresado su voluntad de conocer cada taller, cada comisión y cada historia que se esconde detrás de las Fallas. Su objetivo es representar una Valencia orgullosa de sus raíces, pero con la mirada puesta en el futuro, consciente de que la fiesta es patrimonio, tradición, cultura y, por encima de todo, germanor.

La referencia a los diez años transcurridos desde el reconocimiento de las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ha servido también para subrayar la importancia de preservar una celebración que pertenece a toda la ciudad.
Beatriz ha cerrado su intervención con una declaración que resume el significado personal de este nombramiento: «Hoy, mi sueño ya ha dejado de serlo y solo puedo deciros una cosa: ¡Gracias, Valencia!».

Julia Vizcayno: una niña que sueña con representar a Valencia
La proclamación de Julia Vizcayno Orero como Fallera Mayor Infantil de Valencia 2027 ha estado acompañada por la emoción de una niña que, según sus propias palabras, todavía tiene dificultades para creer que se encuentra viviendo aquello que tantas veces había imaginado.
Julia ha recordado cómo observaba a las anteriores Falleras Mayores Infantiles de Valencia, preguntándose qué sentirían al ocupar ese lugar. Ahora, al verse convertida en la máxima representante infantil de las Fallas, asegura comprender la emoción que acompaña a ese sueño cumplido.

En su discurso, las Fallas aparecen ligadas a sus primeros recuerdos: los primeros vestidos de valenciana, las noches viendo plantar la falla de su Canyamelar, la música que llena las calles y las mascletaes que hacen temblar el corazón.
Son imágenes que explican su manera de entender Valencia. Para Julia, la ciudad es casa, una palabra que ha repetido como hilo conductor de su intervención y que resume el vínculo afectivo que mantiene con sus tradiciones.
La pequeña representante ha reconocido que la alegría de este nombramiento viene acompañada de una gran responsabilidad. Detrás de ella hay una ciudad entera, miles de niños y niñas que comparten su pasión, falleros y falleras que trabajan durante todo el año y familias que mantienen vivas sus comisiones.

También ha agradecido la confianza del jurado que la ha elegido junto a su Corte de Honor, consciente de que esta decisión ha cambiado sus vidas y les ofrece la oportunidad de representar a Valencia durante un año muy especial.
Julia ha expresado cómo quiere vivir esta experiencia: mirando cada falla con los ojos de una niña, emocionándose con cada mascletà, disfrutando de los pasodobles y guardando en su memoria cada instante de la Ofrenda a la Geperudeta.
Y quiere hacerlo junto a las doce niñas que la acompañarán durante el ejercicio. Con ellas espera compartir risas, abrazos, nuevas amistades y recuerdos que, con el paso de los años, seguirán formando parte de sus vidas.
Su comisión, Rosario-Plaça Calabuig, también ha ocupado un lugar destacado en sus agradecimientos. Julia ha recordado a todas las personas que acompañan a una niña en su camino fallero y que hacen posible que sus ilusiones se conviertan en realidad.
A su familia le ha agradecido haberle enseñado que ser fallera no consiste únicamente en lucir un vestido bonito, sino en amar una fiesta, querer a las personas, compartir, trabajar en equipo y amar Valencia.
La Fallera Mayor Infantil ha concluido con una promesa sencilla y sincera: vivir este año con los ojos bien abiertos, una sonrisa preparada y el corazón lleno de ilusión. Porque, aunque el ejercicio fallero terminará algún día, está convencida de que su manera de querer Valencia permanecerá para siempre.
Un año para representar el sentimiento fallero
Los discursos de Beatriz Blanco y Julia Vizcayno han compartido una misma idea: representar a Valencia supone asumir el compromiso de dar voz a miles de personas que sienten las Fallas como parte de su identidad.

Desde la mirada de una mujer que ve cumplido un sueño largamente esperado hasta la ilusión de una niña que descubre la dimensión de aquello que tanto admiraba, ambas han reivindicado una fiesta construida gracias al esfuerzo colectivo de las comisiones, las familias y el conjunto del mundo fallero.
Ahora comienza para ellas un ejercicio lleno de actos, encuentros y emociones. Un año en el que conocerán de cerca las historias que hacen grande a cada comisión y en el que tendrán la oportunidad de acercar las Fallas a quienes las viven desde Valencia y desde cualquier lugar del mundo.

Beatriz Blanco y Julia Vizcayno ya han pronunciado sus primeras palabras como Falleras Mayores de Valencia 2027. Dos discursos diferentes en su manera de expresarse, pero unidos por un mismo sentimiento: el amor por Valencia y por sus Fallas.
¡Visca València i visquen les Falles!










