La comisión reclama que todas las candidatas afronten el proceso «con las mismas garantías» y plantea declaraciones de ausencia de conflicto de interés, publicación de los nombres de quienes designan los jurados y un periodo para presentar impugnaciones
Valencia 23 de septiembre de 2026. @donfalleret. La elección de las Falleras Mayores de Valencia vuelve al centro de la polémica fallera. La Falla Antiga Senda Senent-Alameda «El Palau», en boca de su presidenta, ha planteado ante la última Asamblea de presidentes y presidentas de falla una reforma «por completo y en profundidad» del proceso de elección de las máximas representantes de las Fallas y, especialmente, del sistema de designación de los jurados.
La comisión defiende que todas las fases del procedimiento deben desarrollarse con «la máxima transparencia» y «con las mismas garantías para todas las candidatas». Su propuesta pone el foco en la prevención de posibles conflictos de interés, en la selección de las personas que integran los jurados y en la necesidad de establecer mecanismos de impugnación antes de que comiencen las pruebas.
La intervención se produce apenas unos días después de conocerse los jurados que participarán en la elección de las Falleras Mayores de Valencia 2027. Cada uno de los dos jurados está integrado por siete personas: cuatro elegidas mediante votación por la Asamblea y tres designadas por la Presidencia de Junta Central Fallera.
Se cuestiona las garantías del sistema
La comisión considera que existe una diferencia entre las exigencias aplicadas a las personas que son elegidas democráticamente por la Asamblea y las que son designadas directamente por la Junta Central Fallera.
«Un sistema de transparencia aclamado por todos, cada año es más tortuoso que el anterior», ha señalado la presidenta de la Falla El Palau, durante su intervención. La comisión ha cuestionado qué incompatibilidades se aplican a quienes son designados directamente por la Presidencia o la Directiva de JCF y si esas posibles incompatibilidades son revisadas antes de su incorporación a los jurados.
En este punto, la Falla El Palau también plantea si debería existir algún mecanismo específico para comprobar posibles incompatibilidades entre las personas encargadas de seleccionar los jurados y las propias candidatas.
La comisión considera insuficiente una declaración genérica de intenciones para garantizar la transparencia y reclama un procedimiento más concreto, público y verificable.
Acusaciones sobre el proceso de preselección
Uno de los puntos más delicados de la intervención fue la denuncia de una supuesta «conducta irregular» que la comisión atribuye a la vicepresidenta de Junta Central Fallera, María Tomás.
Según El Palau, existiría una «enemistad manifiesta» entre la vicepresidenta y la familia de la candidata de su comisión. La comisión sostiene además que Tomás habría tenido, supuestamente, un papel en la designación de las personas que integraron el jurado del sector Pla del Reial-Benimaclet y cuestiona la cercanía de algunas de ellas con la responsable de JCF.
La Falla El Palau afirma que esta circunstancia habría impedido que su Fallera Mayor 2026 afrontara la primera fase del proceso «con las mismas garantías» que el resto de candidatas.
La comisión también asegura que algunas personas del entorno de la vicepresidenta fueron designadas como jurado y afirma tener conocimiento de que una de ellas habría sido contactada directamente la noche anterior al inicio de las pruebas.
Se trata de afirmaciones realizadas por la comisión durante la Asamblea y que, por tanto, deben entenderse como acusaciones y no como hechos acreditados.
La Falla El Palau ha relacionado además estas circunstancias con una petición de impugnación presentada contra una integrante del jurado de la elección de la Fallera Mayor de Valencia 2027 por una posible incompatibilidad. La normativa contempla, entre las incompatibilidades, determinadas relaciones laborales o sentimentales con candidatas o miembros de sus familias.
El debate sobre la preparación de los jurados
La comisión también ha dirigido sus críticas hacia la preparación de algunas personas encargadas de valorar a las candidatas.
Como ejemplo, La Falla El Palau ha relatado que durante las pruebas realizadas en su sector algunos miembros del jurado se habrían interesado especialmente por cuestiones relacionadas con la indumentaria —como el número de moños— o por conocer quién era la indumentarista o peluquera de las candidatas.
Frente a ello, la comisión considera que las pruebas deberían prestar una mayor atención a cuestiones relacionadas con la cultura fallera y valenciana, los conocimientos sobre la fiesta, la trayectoria de las candidatas y su aportación al mundo de las Fallas.
La reivindicación de El Palau pasa así de la crítica a una propuesta concreta: establecer un sistema que permita valorar a las candidatas mediante criterios previamente definidos y vinculados a las capacidades que deben acreditar durante el proceso.
Una propuesta basada en transparencia e imparcialidad
El Palau quiere que la reforma se construya alrededor de dos conceptos: transparencia e imparcialidad.
La comisión propone que, antes de la designación de los jurados de las preselecciones, cada persona candidata a formar parte de estos órganos suscriba una declaración responsable en la que manifieste no mantener relaciones personales, laborales o familiares con las candidatas ni con sus familias.
También plantea que quienes participen en la designación de los jurados desde la Directiva de JCF hagan pública su identidad y firmen igualmente una declaración responsable sobre posibles relaciones de amistad, familiares o situaciones de enemistad manifiesta con las candidatas y su entorno.
Otro de los cambios reclamados es que la composición de los jurados se haga pública antes de las pruebas y que exista un plazo específico para que las comisiones puedan presentar impugnaciones o reclamaciones por posibles incompatibilidades.
La propuesta incluye asimismo a los interventores de los sectores, que deberían acreditar que no mantienen vínculos familiares o de amistad con las candidatas.
Protocolizar las pruebas y reforzar la cultura fallera
La Falla El Palau considera necesario abordar también el contenido de las pruebas.
La comisión propone impulsar un protocolo que determine qué aspectos deben valorarse durante las entrevistas y encuentros con las candidatas. Entre sus planteamientos figura que la cultura valenciana y fallera tenga una presencia clara dentro de ese procedimiento.
La intención, según ha defendido la comisión, es que la elección responda a las «valías y aportaciones» de cada aspirante, su formación, sus conocimientos, su cultura fallera y su capacidad para representar a la fiesta.
La propuesta pretende evitar, según El Palau, que criterios ajenos a esas capacidades puedan condicionar la valoración de las candidatas.
Una propuesta para llevar a la Asamblea el próximo año
La comisión no plantea únicamente una modificación puntual del procedimiento de este ejercicio. Su intención es comenzar a trabajar desde ahora en una propuesta que pueda ser debatida y, en su caso, trasladada a la Asamblea de presidentes y presidentas de falla el próximo año.
Por ello, la Falla El Palau ha invitado a las personas y comisiones que quieran aportar ideas a ponerse en contacto con la falla para elaborar conjuntamente un planteamiento de reforma.
El objetivo declarado es que el proceso de elección de las máximas representantes de las Fallas pueda desarrollarse con unas reglas más claras, mecanismos de control sobre posibles incompatibilidades y garantías comunes para todas las candidatas.
«Desde este momento, nos ponemos a trabajar para que el sistema de elección de nuestras máximas representantes sea transparente y no genere estas situaciones expuestas hoy y para que las candidatas puedan afrontar un proceso limpio y con todas las mismas garantías», ha concluido la comisión.
Nota: esta intervención no figura en la nota de prensa de Junta Central Fallera de la última asamble a de presidentes y presidentas.
Foto portada: JCF/A. Romero










